Se encontraron otra vez, después de tanto andar,
la vida cambió un poco, pero nada los pudo parar.
Ella con sus dos soles, él con su calma y su risa,
y cada día juntos parece que no hay prisa.
No hacen falta grandes palabras, solo mirarse y listo está,
el mundo sigue girando, pero ellos lo hacen a su compás.
Como siempre, juntos, riendo sin razón,
cada momento vale más que cualquier canción.
Día tras día, lado a lado, sin mirar atrás,
como siempre, así de peculiar.
Caminan, compartiendo cada lugar,
los planes son sencillos, solo saben disfrutar.
Los niños traen su brillo, la casa se llena de voz,
y en cada gesto, en cada risa, se ve que hay algo de los dos.
No hace falta prometer, el tiempo ya lo mostró,
que lo importante siempre está en cómo se sienten los dos.
Como siempre, juntos, riendo sin razón,
cada momento vale más que cualquier canción.
Día tras día, lado a lado, sin mirar atrás,
como siempre, así de peculiar.
Nada complicado, nada que esconder,
solo estar a tu lado y dejar todo fluir.
Como siempre, juntos, riendo sin razón,
cada momento vale más que cualquier canción.
Día tras día, lado a lado, sin mirar atrás,
como siempre, así de peculiar.