alma
que a tu puerta vuelve a llamar.
Mi pueblo, mi raíz, mi gente,
mi rincón de eternidad.
Aunque el mundo me lleve lejos,
nunca te voy a olvidar.
Cada paso que doy en la vida
me devuelve tu voz,
porque en mí sigues latiendo,
mi pequeño gran amor.
Cuando vuelva a verte algún día,
volverá también mi sol.
Y sabré que nunca estuve lejos...
porque en ti… siempre estoy yo.