Grito en silencio, pero nadie oye,
cargo en mi pecho tormentas y roces.
El mundo avanza, yo me quedo atrás,
con mil batallas que no puedo contar.
Me miro al espejo, no sé quién soy,
un alma cansada que pide perdón.
¡Ansiedad, déjame respirar!
¡Ansiedad, no me vas a ganar!
Aunque me rompas, aunque me queme,
mi voz resiste, mi voz se enciende…
¡Ansiedad, no me vas a ganar!
Sonrío de frente, me rompo por dentro,
soy fuego apagado que finge el momento.
Quiero explicarlo, no hay idioma aquí,
nadie comprende lo que arde en mí.
Respiro tan hondo que siento explotar,
mi cuerpo es un grito que quiere escapar.
¡Ansiedad, déjame respirar!
¡Ansiedad, no me vas a ganar!
Aunque me rompas, aunque me queme,
mi voz resiste, mi voz se enciende…
¡Ansiedad, no me vas a ganar!
No soy cobarde, estoy cansado,
mi mente es cárcel, mi corazón callado.
Si alguna vez logras mirar,
verás un alma que quiere volar.
¡Ansiedad, déjame respirar!
¡Ansiedad, no me vas a ganar!
Aunque me rompas, aunque me queme,
mi voz resiste, mi voz se enciende…
¡Ansiedad, no me vas a ganar!
¡Ansiedad, no me vas a ganar!