[Verso 1]
En el silencio de aquella fría tumba,
Parecía que el mundo perdía su luz.
La tierra tembló con profunda fuerza,
Al recordar el precio pagado en la cruz.
[Verso 2]
Los hombres lloraron la ausencia del Maestro,
La piedra sellaba el final del dolor.
Pero el cielo guardaba el misterio divino,
El plan perfecto de nuestro Señor.
[Coro]
¡A la muerte venció! ¡Mi Cristo ha ganado!
El sepulcro vacío quedó destrozado.
Cantemos con gozo, la tumba venció,
El León de Judá su victoria nos dio.
¡A la muerte venció! ¡La tumba está vacía!
El Rey resucitó vestido de esplendor.
La noche terminó, nació el nuevo día,
cantamos aleluya a nuestro Salvador.
[Verso 3]
El madero testigo de Tu gran entrega,
Donde el cielo y la tierra se unen y ruegan.
Tu sangre bendita rompió mis cadenas,
Sanando mis heridas y borrando mis penas.
[Coro]
¡A la muerte venció! ¡Mi Cristo ha ganado!
El sepulcro vacío quedó destrozado.
Cantemos con gozo, la tumba venció,
El León de Judá su victoria nos dio.
¡A la muerte venció! ¡La tumba está vacía!
El Rey resucitó vestido de esplendor.
La noche terminó, nació el nuevo día,
cantamos aleluya a nuestro Salvador.
[Guitar solo]
[Pre-Coro]
Hoy camino seguro, sin miedo al mañana,
Pues Tu gracia divina me llena y me sana.
La muerte no tiene dominio ni voz,
Soy libre por siempre en los brazos de Dios.
(Hoy camino seguro, sin miedo al mañana)
Pues Tu gracia divina me llena y me sana.
(La muerte no tiene dominio ni voz)
Soy libre por siempre en los brazos de Dios.
Hoy camino seguro, sin miedo al mañana,
Pues Tu gracia divina me llena y me sana.
La muerte no tiene dominio ni voz,
Soy libre por siempre en los brazos de Dios.
(Hoy camino seguro, sin miedo al mañana)
Pues Tu gracia divina me llena y me sana.
(La muerte no tiene dominio ni voz)
Soy libre por siempre en los brazos de Dios.
[Coro Final]
¡A la muerte venció! ¡Mi Cristo ha ganado!
El sepulcro vacío quedó destrozado.
Cantemos con gozo, la tumba venció,
El León de Judá su victoria nos dio.
¡A la muerte venció! ¡La tumba está vacía!
El Rey resucitó vestido de esplendor.
La noche terminó, nació el nuevo día,
cantamos aleluya a nuestro Salvador.
¡A la muerte venció! ¡Mi Cristo ha ganado!
El sepulcro vacío quedó destrozado.
Cantemos con gozo, la tumba venció,
El León de Judá su victoria nos dio.
¡A la muerte venció! ¡La tumba está vacía!
El Rey resucitó vestido de esplendor.
La noche terminó, nació el nuevo día,
cantamos aleluya a nuestro Salvador.
La tumba no pudo retener su gloria.
El lienzo sagrado en el suelo quedó.
¡Hoy proclamamos la gran victoria!
¡El Hijo de Dios a la muerte venció!