[Verso 1]
Te miro a los ojos y viajo en el tiempo,
Recuerdo esos días jugando en el viento.
Éramos niños sin miedo al mañana,
Mirando la lluvia detrás de la ventana.
Crecimos juntos compartiendo secretos,
Trazando en la vida caminos perfectos.
Tú eras mi amiga, mi pañuelo y mi guía,
La luz que en las sombras mis días cubría.
[Verso 2]
El tiempo ha pasado y la niña ha cambiado,
Y yo, sin darme cuenta, quedé enamorado.
Tus pasos risueños dejaron sus huellas,
Brillando en mi alma más que las estrellas.
Ya no puedo verte con ojos de hermano,
Te pienso despierto y te busco en el vano,
De un sueño prohibido que llevo escondido,
Y en cada latido te elijo, te pido.
[Coro]
Mas hoy me doy cuenta, al mirarte a los ojos,
Que mi alma no tiene fronteras ni enojos.
Que no es solo afecto lo que hoy yo te ofrezco,
Y al verte tan cerca, por ti me enloquezco.
Mi amiga de siempre, mi dulce ansiedad,
Yo siento por ti mucho más que amistad.
El pasado quedó como un testigo,
Yo ya no quiero ser de tí,solo tu amigo.
[Verso 3]
Recuerdo las tardes de juegos y risas,
Corriendo descalzos sintiendo brisas.
Hoy cruzas la sala y me falta el aliento,
No puedo ocultar lo que guarda mi pecho.
Si vieras adentro, si vieras mi alma,
Verías que tú me robaste la calma.
Te miro sonreír y me muero de amor,
Bendigo este día y también mi dolor.
[Coro]
Mas hoy me doy cuenta, al mirarte a los ojos,
Que mi alma no tiene fronteras ni enojos.
Que no es solo afecto lo que hoy yo te ofrezco,
Y al verte tan cerca, por ti me enloquezco.
Mi amiga de siempre, mi dulce ansiedad,
Yo siento por ti mucho más que amistad.
El pasado quedó como un testigo,
Yo ya no quiero ser de tí,solo tu amigo.
[Mariachi ranchero instrumental solo]
[Coro Final]
Mas hoy me doy cuenta, al mirarte a los ojos,
Que mi alma no tiene fronteras ni enojos.
Que no es solo afecto lo que hoy yo te ofrezco,
Y al verte tan cerca, por ti me enloquezco.
Mi amiga de siempre, mi dulce ansiedad,
Yo siento por ti mucho más que amistad.
El pasado quedó como un testigo,
Yo ya no quiero ser de tí,solo tu amigo.
¡Ay, mi amiga! Mi dulce condena,
La que me da vida y me llena de pena.
No es solo amistad lo que siento por ti,
Es todo este amor que por fin descubrí.
Si el mundo supiera lo que yo te adoro,
Sería tu abrazo mi único tesoro.
Ya no me callo, no puedo perderte,
Yo vine a esta vida
Tan solo para
Quererte.