[Verso 1]
Yo puedo recitarte de memoria
Hablar de tus grandezas con pasión,
Contar al mundo entero toda tu historia
Y darte con mis labios la razón.
Conozco de tus leyes y mandatos
He leído tus palabras y tu cruz,
Acumulo en mi mente muchos datos
Y admiro la grandeza de tu luz.
[Verso 2]
Mas todo ese saber no me transforma
Si solo te contemplo desde afuera,
Si a mi alma la rigen solo normas
Y el frío de la duda me congela.
Saber de ti es un eco en el pasado,
Un libro que en la mesa se quedó,
Un cuadro que por otros fue pintado
Mas nunca en mi aposento se encendió.
[Coro]
Una cosa es saber que existe un cielo,
Y otra cosa es habitar en su presencia.
Conocerle es el alivio y el consuelo,
Es la fe que se convierte en mi vivencia.
Saber de Él es escuchar la lejanía,
Conocerle es abrazar su corazón,
Es sentir que su mirada me da guía,
Y que llena mi alma de su bendición.
[Verso 3]
Conocerte es hablarte en el silencio
Sin fórmulas, sin prisas, sin caretas,
Es ver en cada lágrima que venzo
La obra de tus manos más discretas.
Ya no busco explicarte con la mente,
Prefiero naufragar en tu mirada,
Sentirte en el latir de mi presente
Y hallar en tu regazo mi morada.
[Coro]
Una cosa es saber que existe un cielo,
Y otra cosa es habitar en su presencia.
Conocerle es el alivio y el consuelo,
Es la fe que se convierte en mi vivencia.
Saber de Él es escuchar la lejanía,
Conocerle es abrazar su corazón,
Es sentir que su mirada me da guía,
Y que llena mi alma de su bendición.
[Bongo suave,guitarra acústica suave]
[Pre-Coro]
La religión me dicta el buen camino
Y me enseña a estudiar lo que tú das,
Mas la intimidad cambia mi destino,
¡saber de Dios no basta, quiero más!
La religión me dicta el buen camino
Y me enseña a estudiar lo que tú das,
Mas la intimidad cambia mi destino,
¡saber de Dios no basta, quiero más!
La religión me dicta el buen camino
Y me enseña a estudiar lo que tú das,
Mas la intimidad cambia mi destino,
¡saber de Dios no basta, quiero más!
[Coro Final]
Una cosa es saber que existe un cielo,
Y otra cosa es habitar en su presencia.
Conocerle es el alivio y el consuelo,
Es la fe que se convierte en mi vivencia.
Saber de Él es escuchar la lejanía,
Conocerle es abrazar su corazón,
Es sentir que su mirada me da guía,
Y que llena mi alma de su bendición.
Una cosa es saber que existe un cielo,
Y otra cosa es habitar en su presencia.
Conocerle es el alivio y el consuelo,
Es la fe que se convierte en mi vivencia.
Saber de Él es escuchar la lejanía,
Conocerle es abrazar su corazón,
Es sentir que su mirada me da guía,
Y que llena mi alma de su bendición.
El mundo se desgasta en entenderte,
Buscando en la razón la salvación,
Mas yo prefiero amarte y conocerte
Dejando que me cambies el corazón.