[Verso 1]
Por la calle voy cantando, con el alma en el sombrero,
Yo no vengo aquí a mandar, ni a ser el rey altanero.
El orgullo de mi pecho, no me ciega ni un segundo,
Sé que el trato hacia la dama, es lo más sagrado del mundo.
No se trata de dinero, ni de joyas o promesas,
Sino de honrar su camino y cuidar sus fortalezas.
Un buen hombre no presume de imponer su voluntad,
Sino de brindar respeto, cariño y lealtad.
[Verso 2]
Un verdadero varón no se cree dueño de nadie,
Respeta el vuelo que tiene la mujer que en el aire
Le da sentido a la vida con su sola presencia,
Y la defiende en la calle con paciencia y decencia.
No se le grita en la cara ni se le causa una sombra.
El hombre que es caballero jamás la hace llorar,
La respeta y la valora,esa es la forma de amar
La verdadera hombría está en un hombre
En darle a su mujer,respeto y dignidad.
[Coro]
A la mujer se le cuida, a la mujer se le respeta,
No es flor que se marchita ni juguete de veleta.
Se le admira en su grandeza, se le abraza en el dolor,
El verdadero hombre trata a su dama con honor.
A la mujer se le cuida, a la mujer se le respeta,
Es valiente, es admirada, es el alma del hogar,
Cuidar de ella es mi destino, protegerla es mi deber,
No hay orgullo más sagrado que el amor de una mujer.
[Verso 3]
La grandeza de un varón no se mide en la cintura,
Ni en la pistola en el cinto, ni en la recia compostura.
Se demuestra en los detalles, en tratarla con dulzura,
Dándole su propio espacio y viviendo con mesura.
Si te da su confianza, tienes que saber cuidar,
Un tesoro tan sagrado no se puede lastimar.
El respeto no te quita ni te hace menos varón,
Al contrario, te hace grande defender su corazón
[Coro]
A la mujer se le cuida, a la mujer se le respeta,
No es flor que se marchita ni juguete de veleta.
Se le admira en su grandeza, se le abraza en el dolor,
El verdadero hombre trata a su dama con honor.
A la mujer se le cuida, a la mujer se le respeta,
Es valiente, es admirada, es el alma del hogar,
Cuidar de ella es mi destino, protegerla es mi deber,
No hay orgullo más sagrado que el amor de una mujer.
[Mariachi ranchero solo Instrumental
[Coro Final]
A la mujer se le cuida, a la mujer se le respeta,
No es flor que se marchita ni juguete de veleta.
Se le admira en su grandeza, se le abraza en el dolor,
El verdadero hombre trata a su dama con honor.
A la mujer se le cuida, a la mujer se le respeta,
Es valiente, es admirada, es el alma del hogar,
Cuidar de ella es mi destino, protegerla es mi deber,
No hay orgullo más sagrado que el amor de una mujer.
A la mujer se le cuida, a la mujer se le respeta,
No hay orgullo ni bravura que justifique el dolor,
El respeto es la armadura y el abrazo es el motor.
Un varón de cuerpo entero jamás le alza la voz,
A la mujer se le admira y se le cuida ante los ojos de Dios.