Han pasado tantas primaveras,
y aún me gusta oír tu risa al despertar.
El café sabe igual si lo compartes,
y tus ojos siguen siendo mi hogar.
No hubo cuentos ni promesas de locura,
solo pasos juntos sin mirar atrás.
Entre arrugas se esconde la aventura,
de querernos más y más
Porque sigue siendo tú,
mi razón, mi calma y mi fortuna.
Aunque el tiempo pinte el cielo gris,
me basta tu luna.
Sigue siendo tú,
la canción que nunca envejece,
la que suena cuando el alma
se me adormece.
Y aunque lleguen días que nos ponen a prueba,
mi mano siempre encontrará la tuya.
Porque lo que tenemos no cabe en palabras,
solo en miradas y en la vida compartida.
Si volviera a empezar,
te elegiría una y otra vez.
Porque el amor que crece despacio,
es el que dura y permanece fiel.
Sigue siendo tú,
mi razón, mi calma y mi fortuna.
Aunque el tiempo pinte el cielo gris,
me basta tu luna.
Sigue siendo tú,
la canción que nunca envejece,
la que suena cuando el alma
se me adormece.