Hoy me pesa el alma más que ayer,
y no encuentro fuerzas para comprender.
Camino despacio, no sé adónde voy,
y a veces me asusta lo que siento hoy.
Y aunque el silencio me duela así,
sigo respirando muy dentro de mí.
Cuando me rompo y ya no puedo más,
cuando la vida solo quiere tirar,
me agarro al aire, me dejo llorar,
porque hay un hilo que no quiere cortar.
Hay días que todo se vuelve gris,
y me vuelvo sombra dentro de mí.
Pero en mi pecho queda un leve son,
un latido torpe que dice: “aquí estoy”.
Cuando me rompo y ya no puedo más,
cuando la vida solo quiere tirar,
no sé si avanzo, pero sigo aquí
porque aunque duela, sigo siendo yo.