Hoy me cuesta abrir los ojos,
como si el mundo pesara de más.
Hay un frío que no viene del aire,
y un silencio que no quiere marchar.
Me pregunto si alguien lo nota,
si alguien ve lo que intento callar.
Voy sonriendo con labios de piedra,
mientras dentro todo empieza a quebrar.
Y tengo tantas ganas de volar,
de encontrar un lugar donde no duela más.
Donde el peso se vuelva liviano,
y mi alma no tiemble en mis manos.
Solo quiero descansar…
en un rincón donde no duela más.
Hay mañanas que se arrastran solas,
y palabras que ya no sé decir.
El espejo me mira sin verme,
y no sé cómo volver a mí.
No es tristeza, no es rabia, no es miedo,
es un nudo que no sé soltar.
Es querer desaparecer un momento,
y que el mundo no lo note jamás...
Y tengo tantas ganas de volar,
de encontrar un lugar donde no duela más.
Donde el tiempo no pese en el alma,
y los días no mueran sin calma.
Solo quiero respirar…
en un rincón donde no duela más.
Si un día me ves callada,
quédate, no preguntes nada…
Solo abrázame hasta que pase,
hasta que vuelva la luz…
a mi ventana.