Verso
Muchos preguntan con sinceridad:
“¿Por qué pedirle a María?
¿No dice la Biblia
que Cristo es el único Mediador?
¿Por qué acudir a los santos?”
La Iglesia responde con la misma fe
que recibió de los Apóstoles:
“Jesucristo es el único Mediador
entre Dios y los hombres.
Solo Él nos salvó con su Cruz.
Solo Él venció el pecado y la muerte.
Solo por Él recibimos la vida eterna.”
Coro
Cristo es el único Mediador,
el puente eterno entre Dios y la humanidad.
Pero Él mismo nos enseña
a orar unos por otros
como una sola familia en el amor.
Si tú me pides:
“Hermano, ora por mí”,
¿acaso le quitas la gloria a Cristo?
¡Claro que no!
Simplemente pides
la intercesión
de un hermano unido al mismo Señor.
Así también María
y todos los santos del cielo
interceden por la Iglesia,
adorando únicamente
al Padre, al Hijo
y al Espíritu Santo.
Verso 2
Muchos dicen:
“¿Cómo van a orarle
a quienes ya murieron?”
Pero Jesús respondió:
“Dios no es Dios de muertos,
sino de vivos.”
Abraham vive, Isaac vive, Jacob vive.
Y todos los que mueren en Cristo
viven para siempre junto a Él.
Porque para Dios,
todos viven.
Puente
En Cristo no existe división.
La Iglesia peregrina en la tierra,
la Iglesia que se purifica
según la misericordia de Dios,
y la Iglesia gloriosa en el cielo,
forman un solo Cuerpo
bajo un solo Señor.
El amor de Cristo
es más fuerte que la muerte.
Verso 3
El apóstol Juan
vio el cielo abierto.
Contempló a los ancianos
presentando delante del Cordero
copas de oro llenas de incienso,
que son las oraciones de los santos.
Y también vio al ángel
ofrecer esas oraciones
ante el trono de Dios.
La Biblia nos muestra
que el cielo participa
en la alabanza
y en la intercesión
del pueblo santo de Dios.
Coro
Cristo es el único Mediador,
la fuente eterna de nuestra salvación.
Pero nos llama
a caminar unidos,
orando unos por otros
hasta llegar
a la gloria del cielo.
Verso 4
En Caná de Galilea,
María no buscó
la gloria para sí.
Con amor de Madre dijo:
“Hagan todo lo que Él les diga.”
Por eso pedimos
su intercesión, como un hijo pide
a su madre
que ore por él, seguros de que ella
siempre nos conduce
hacia Jesucristo.
Puente Final
No adoramos a María.
No adoramos a los santos.
La adoración pertenece
solo al Padre, solo al Hijo,
y solo al Espíritu Santo.
Honramos a quienes
terminaron la carrera de la fe,
porque Cristo venció la muerte
y los hizo partícipes
de su vida eterna.
Gran Final
Si hoy buscas la verdad,
abre tu corazón
a la Palabra de Dios.
No rechaces una enseñanza
solo porque alguien
te la explicó de otra manera.
Examina las Escrituras.
Escucha la voz
de la Iglesia
que Cristo fundó.
Y deja que el Espíritu Santo
te conduzca
a la plenitud de la verdad.
Porque toda auténtica devoción a María
nunca termina en María, Siempre conduce a Jesucristo, único Salvador,
único Redentor, y único Mediador
entre Dios y los hombres.
A Él sea toda la gloria,
por los siglos de los siglos.
Amén.