(Estrofa 1)
¿Te acuerdas, amor, del primer día?
Tus ojos tímidos y aquella sonrisa.
El mundo paró cuando tomé tu mano,
y desde entonces, todo fue más claro.
(Estrofa 2)
Caminamos lento, sin prisa en la piel,
descubriendo juntos lo que era el querer.
Cada palabra, cada madrugada,
se quedó grabada como una balada.
(Coro)
Nunca dejes de quererme,
aunque el tiempo intente cambiarte.
Aunque lleguen días grises,
yo estaré aquí para abrazarte.
Porque yo, mi amor,
nunca dejaré de amarte…
(Estrofa 3)
Los años tal vez nos pinten el pelo,
pero jamás podrán borrar lo que siento.
Tú sigues siendo mi risa, mi abrigo,
mi paz, mi vida, mi mejor destino.
(Coro)
Nunca dejes de quererme,
aunque el mundo se haga distante.
Aunque el sol se esconda un día,
yo seré tu amante constante.
Porque yo, mi amor,
nunca dejaré de amarte…
(Final – suave)
Y si un día dudas de este amor tan fiel,
solo mira atrás… y acuérdate de aquel
primer beso nuestro bajo aquel atardecer.
Prométeme, vida…
nunca dejes de quererme.