[Verso 1]
Fuiste tú, la que más me hizo llorar,
la que con mentiras supo disfrazar
un amor que yo creía verdadero,
pero en tu alma ya tenía otro dueño.
Te entregué lo que nadie más te dio,
mi confianza, mi tiempo, mi corazón.
Y mientras yo soñaba un “para siempre”,
tú pensabas en él… silenciosamente.
[Coro]
Y aún así te amé sin medida,
como un tonto que no ve la herida.
Te defendí aunque me dejabas solo,
tú eras mi todo… y yo era tu estorbo.
Nunca dudé en darte mi vida entera,
pero tú vivías por alguien que no era yo.
Y aunque me partiste el alma en mil pedazos…
yo todavía te guardo en mi oración.
[Verso 2]
Nunca pensé que fueras tú la traición,
la que juraba amor sin convicción.
Yo fui el refugio cuando él te ignoraba,
pero tú esperabas que él te llamara.
Y mírame, aquí con tanto dolor,
mientras tú sigues tu vida sin temor.
Yo con el alma rota, sin consuelo,
tú con su nombre colgando del cielo.
[Coro]
Y aún así te amé sin medida,
como un ciego que no ve la salida.
Te esperé aun sabiendo que no venías,
te cuidé mientras tú por él morías.
Nunca dudé en darte mi vida entera,
pero tú vivías por alguien que no era yo.
Y aunque me partiste el alma en mil pedazos…
yo todavía te guardo en mi oración.
[Outro]
Tal vez fui necio, tal vez fui de más,
pero nadie te amó como yo, jamás.
Y aunque hoy ya no estés, ni vuelvas jamás…
te deseo paz… aunque conmigo no la encontrarás.