Se llama Rudy Chávez,
un gran amigo de verdad,
amante fiel de las trokas,
de esos que saben jalar.
Me tocó conocerlo chavo
cuando un proyecto empezó a andar.
Eran Chevys los que armábamos,
sueños listos pa’ rodar,
desde entonces dio su apoyo,
nunca se quiso rajar.
Cuando alguien cree en tu proyecto,
eso no se olvida jamás.
Hoy es un vato de agallas,
con familia que cuidar,
un hijo que es su orgullo
y su razón pa’ luchar.
La vida lo fue forjando
sin perder la humildad.
Es bueno siempre por las buenas,
respetuoso con los demás,
amigo fiel de los amigos,
de esos que saben valorar.
Tenga mucho o tenga poco,
siempre se sabe ganar.
Una pena lo marcó hondo,
un hermano se adelantó,
pero Rudy lo trae vivo
en el alma y el corazón.
Desde arriba Jairo cuida,
eso nunca lo dudó.
Su mayor tesoro es su esposa
y su hijo, bendición,
por ellos da cada paso
con firmeza y convicción.
Familia es lo primero,
esa es su ley y razón.
Y no se puede dejar fuera
a sus padres, gran ejemplo fiel,
gente buena y reconocida
por ayudar y hacer el bien.
Actos nobles los respaldan,
eso Rudy trae en la piel.
Su Cheyenne gris es su troka,
la de verdad al rodar,
la cuida como a su casa,
lista siempre pa’ jalar.
En el asfalto o terracería,
sabe bien cómo mandar.
Robert siempre lo estima,
en verdad y sin dudar,
hombre serio y responsable,
de esos que ya no hay igual.
Por eso nace este corrido,
como se debe cantar.
Hoy se cierra este corrido
con respeto y lealtad,
no es de fama ni de pleitos,
es de amistad real.
Salud por Rudy Chávez,
hombre firme y ejemplar. 🍻🎶