Suene el tololoche y que hable la tuba...
Esta va por los que no se quiebran por sacar adelante a los suyos.
(Verso 1)
Antes que salga el sol ya ando arriba,
la jornada me vuelve a llamar,
con los tubos cargando en el hombro,
porque hay cuentas que tengo que pagar.
Seis pisos son parte del diario,
no me asusta volver a empezar,
el cansancio se queda en el suelo
cuando pienso en los míos llegar.
(Verso 2)
Me alejé de las ambulancias,
pero no de mi forma de ser,
fui paramédico con orgullo,
con la intención de siempre proteger.
Hoy la empresa es mi nueva batalla,
otro rumbo me tocó escoger,
con casco, guantes y chaleco naranja,
sigo firme cumpliendo mi deber.
(Coro)
Porque por mi familia no me quiebro,
por los míos voy a responder,
aunque el camino se ponga pesado,
yo le sigo aunque cueste vencer.
Mi familia es mi vida entera,
mi motivo para amanecer,
todo lo que hago en esta vida
es por verlos crecer y estar bien.
(Verso 3)
El trabajo de un paramédico es grande,
eso nunca se debe olvidar,
muchas veces entrega su tiempo
sin que nadie lo llegue a mirar.
No cambié por falta de orgullo,
ni dejé mi forma de ayudar,
solo busqué un mejor futuro
para a mi familia respaldar.
(Puente )
Hoy los cables son mi camino,
la herramienta mi compañera es,
cada golpe que da la jornada
me recuerda por qué estoy de pie.
No hay riqueza que compre un abrazo,
ni un hogar que se pueda perder,
por eso sigo dando batalla
hasta el último día que esté.
(Coro Final)
Que retumbe fuerte la tuba,
que se escuche mi realidad,
soy un hombre de trabajo y palabra,
que no olvida de dónde salió jamás.
Fui paramédico de corazón,
hoy electricista por necesidad,
pero en cualquier camino que ande...
por mi familia voy a luchar.
(Cierre hablado)
Porque un hombre puede cambiar de oficio...
pero nunca cambia sus valores.
Por los míos... hasta donde Dios me permita llegar.