Verso 1)
Cuando suena la radio no hay tiempo que perder, se encienden las torretas y empieza el deber. De día o de madrugada, con frío o con calor, va corriendo la ambulancia donde existe el dolor.
En choques y volcaduras, entre sangre y confusión, un paramédico llega con valor y vocación. Entre la vida y la muerte nos toca decidir, cada segundo es valioso cuando alguien quiere vivir.
(Coro)
Soy paramédico y llevo el servicio en el alma, aunque el cansancio me siga, nunca pierdo la calma. Muchas veces no veo a mi familia al despertar, pero siempre en mi corazón los voy a llevar.
(Verso 2)
Hay turnos muy largos sin poder descansar, comiendo a cualquier hora y sin tiempo de parar. Fracturas y hemorragias, pacientes por rescatar, en tormentas o incendios nadie se puede rajar.
Con la mente concentrada y el corazón dispuesto, hacemos hasta lo imposible por dar el mejor esfuerzo. Aunque esté lejos de casa y me toque luchar, mi familia es la fuerza que me ayuda a continuar.
(Saludos Especiales)
Un saludo para la Cruz Roja de Cuauhtémoc y el Seis y Medio, para URGE Cuauhtémoc, siempre firmes en el remedio. Para Unidad de Emergencias Anáhuac y Sin Fronteras ambulancias también, compañeros de esta lucha que siempre cumplen su deber.
Y para todos los paramédicos que entregan el corazón, hombres y mujeres de servicio, respeto y vocación. Que Dios bendiga su camino y les dé fuerza al andar, porque detrás de cada sirena hay una vida por salvar.
(Final)
No buscamos los aplausos ni tampoco una medalla, solo darle al paciente una nueva esperanza. Respeta el paso a la ambulancia cuando la veas pasar, porque dentro va una vida que se intenta rescatar.
Que viva el paramédico, hombre o mujer por igual, guardianes de la esperanza en cada servicio vital. Con orgullo levantamos la Estrella de la Vida azul, sirviendo a nuestra gente bajo cualquier cielo y luz.