[Verso 1]
Yo te lo di todo, sin guardar un solo beso,
te entregué hasta mis sueños, mis caricias y mis rezos.
Puse mi fe en tus manos, mi esperanza en tu mirada,
y resultó que tu amor no valía nada.
Te hice un altar en medio de mi pecho,
sin saber que tus promesas tenían fecha de vencimiento.
Yo sembraba primaveras para verte sonreír,
y tú sembrabas mentiras donde yo quería vivir.
[Pre-Coro]
Qué manera tan bonita de mentir,
qué manera tan cruel de hacerme creer…
Mientras yo le hablaba al cielo de nosotros,
tú ya estabas aprendiendo a desaparecer.
[Coro]
Yo te lo di todo, te entregué todo mi amor,
confié en ti y en cada una de tus promesas.
Pero tú nomás jugaste con mi corazón,
me mentiste y pisoteaste mis sentimientos.
Y me hiciste tanto daño,
que hasta respirar me cuesta.
Porque hay heridas que no sangran,
pero por dentro nos revientan.
Yo te amé con toda el alma,
tú me amaste a tu manera…
yo te entregué una vida entera,
y tú me dejaste una tristeza.
[Verso 2]
Hoy mi guitarra conoce lo que calla mi garganta,
cada cuerda lleva el nombre de una herida que no sana.
Y en las noches le pregunto a la luna por qué quiso
que te amara de esa forma, si tú nunca me quisiste.
Fui el hombre que apostó hasta lo que no tenía,
por hacer de tus mañanas un pedacito de alegría.
Pero el amor cuando se entrega sin medida
también puede convertirse en la más amarga herida.
[Puente – íntimo]
Tal vez algún día, cuando el tiempo te cobre
cada lágrima que provocaste,
recuerdes que hubo alguien
que jamás pensó en lastimarte.
Y si alguna vez pronuncias mi nombre,
que sea con un poquito de vergüenza…
porque yo te di mi corazón desnudo,
y tú lo devolviste lleno de tristeza.
[Coro Final]
Yo te lo di todo, te entregué todo mi amor,
confié en ti, aunque hoy me duela haberlo hecho.
Tú jugaste con mi vida y con mi corazón,
y dejaste un cementerio dentro de mi pecho.
Me hiciste tanto daño…
que hasta el recuerdo me lastima.
Yo quería envejecer contigo,
y terminé enterrando nuestra vida.
Pero vete…
que aunque me esté muriendo por dentro,
voy a aprender a vivir sin ti.
Porque perderte me rompió el alma,
pero seguir contigo
me hubiera roto la vida.
[Outro – hablado/cantado]
Yo te lo di todo…
sin pedirte más que verdad.
Tú me diste promesas…
y una razón más para no volver a confiar.