Verso 1:
Desperté otra vez con tu recuerdo atravesado,
como un filo que se clava lento y no se ha arrancado.
Tu nombre cae… como llovizna en madrugada,
suave por fuera, pero adentro me desgarra.
Y en la tarde, cuando el sol se va escondiendo,
me cae encima lo que fuimos… y lo que ya no tengo.
Dios escribió que tú y yo éramos destino,
pero el destino es cruel cuando te deja en el camino.
Pre-Coro:
Y me pregunto si tú sientes todavía
que eras la paz que me salvaba el alma herida.
Coro:
Porque tú vivías dentro de mi corazón dormido,
antes que el mundo nos pusiera frente a frente en el camino.
Y aunque te pienso, se me rompe la esperanza,
tu melodía sigue aquí… aunque mi voz ya no alcanza.
Y le doy gracias a Dios por el ratito que me diste,
aunque hoy duela como nunca lo que fuiste.
Verso 2:
Sigo viendo esa noche como un sueño que se quiebra,
tu pelo al viento y tu mirada que aún me besa.
Esos ojitos… cómo hablaron sin palabras,
eran promesas que hoy se sienten enterradas.
Ese momento fue mi luz y mi caída,
supe que en ti estaba el rumbo de mi vida.
Y mi corazón, tan torpe, se entregó sin pensarlo,
pa’ luego andar suplicando… queriendo regresarlo.
Pre-Coro:
Dime, mi amor, ¿tú también sentiste el cielo?
¿O fui yo solo… aferrado a lo que anhelo?
Coro:
Porque tú vivías dentro de mi corazón dormido,
antes que el mundo nos pusiera frente a frente en el camino.
Y aunque te pienso, se me rompe la esperanza,
tu melodía sigue aquí… aunque mi alma no descansa.
Y le doy gracias a Dios por lo que fuimos algún día,
aunque hoy me duela más que cualquier herida.
Puente:
Si un día mi voz se apaga por completo,
si el tiempo sigue cargando este silencio,
te juro, amor, que aunque me duela hasta los huesos,
sigues siendo mi refugio en cada hueco.
Porque lo nuestro no nació en este suelo frío,
lo plantó el cielo, pero se lo llevó el destino.
Y aunque me rompa aceptarlo y despedirte,
yo sigo amando lo que no puedo escribirte.
Coro Final:
Porque tú vivías dentro de mi corazón dormido,
antes de que la vida nos cambiara el sonido.
Tu amor es canto que aún me alumbra en lo perdido,
un eco triste que no entiendo pero sigo.
Y agradezco a Dios cada segundo que te tuve,
aunque hoy tu ausencia sea el golpe que más sube.
Outro:
Tú vivías…
Tú vivías…
Y todavía…
vives en mí.