Llegué tan joven, con miedo en el alma,
dejando mi tierra, dejando mi hogar.
Y Dios en su gracia, con manos tan tiernas,
te puso en mi vida para acompañar.
Fuiste mi refugio cuando el mundo dolía,
fuiste voz de cielo enseñándome a orar.
Elizabeth, regalo del Señor,
mi hermana, mi guía, mi abrazo de amor.
Dios te hizo fuerte, roble protector,
y en tus oraciones me cubrió Su favor.
Gracias por tu vida y tu fiel corazón,
Elizabeth, regalo del Señor.
En tu hogar se siente la paz del Mesías,
la luz de Cristo en tu forma de amar.
Eres madre y esposa con gracia divina,
con Gil a tu lado aprendiste a entregar.
Ashley, William y Génesis te miran
como un faro eterno que sabe guiar.
Elizabeth, regalo del Señor,
mi hermana, mi guía, mi abrazo de amor.
Dios te hizo fuerte, roble protector,
y en tus oraciones me cubrió Su favor.
Gracias por tu vida y tu fiel corazón,
Elizabeth, regalo del Señor.
Y aunque un día el cielo llamó a nuestro padre,
tu fe nos sostuvo en medio del dolor.
Nos recordaste que Dios nunca abandona,
que en cada pérdida Él trae Su amor.
Elizabeth, regalo del Señor,
mi hermana, mi fuerza, mi bendición.
Eres testimonio de Cristo y Su voz,
y en tu ejemplo limpio encuentro dirección.
Gracias por tu vida, gracias por tu amor,
Elizabeth… regalo del Señor.