Te conocí con tu vida hecha,
y con un chico que empieza a crecer.
Yo venía sin saber qué hacer,
pero contigo todo empezó a encajar.
Él tiene sus días buenos y otros no,
cosas normales de su edad.
No vengo a ocupar ningún lugar,
solo a quererte bien… y a estar.
Y ahora somos los tres,
tu hijo, tú y yo también.
Aprendo cada día a querer,
a mi manera, ya ves.
Y aunque nadie nos enseñó,
lo hacemos a nuestro modo…
y funciona,
porque somos los tres.
Yo te miro y veo el esfuerzo,
te admiro más de lo que digo.
Y cuando él me mira sin hablar,
sé que también me empieza a amar
Y ahora somos los tres,
tu hijo, tú y yo también.
Aprendo cada día a querer,
a mi manera, ya ves.
Y aunque nadie nos enseñó,
lo hacemos a nuestro modo…
y funciona,
porque somos los tres.
No hace falta tener un papel,
solo ganas de quedarse.
Y yo me quedo.
Con vosotros dos.
Con los tres.