Compartí mi alegría sincera,
con aquellos que llamé hermanos.
Fue mi error, no sabía que al verme brillar,
ya tenían el puñal en la mano.
Inventaron palabras malditas,
me mancharon sin tener razón.
Yo subía con lucha y con fe en el alma,
y ellos llenos de envidia y rencor.
[Coro]
Pero yo no perdí nada,
ellos perdieron verdad,
perdieron al buen amigo
que jamás los iba a traicionar.
Yo sigo firme en mi camino,
Dios conmigo siempre está,
la vida me dio la lección:
no confíes en quien no sabe amar.
[Verso 2]
Desde abajo vieron mi ascenso,
les dolía mirarme triunfar.
Me abrazaban con cara de fiesta,
pero adentro los quemaba el mal.
Y después de los años de entrega,
me dejaron sin un adiós,
me echaron del trabajo como si nada,
y festejaron como un gran favor.
[Coro]
Pero yo no perdí nada,
ellos perdieron mi lealtad,
yo fui amigo hasta en la sombra,
ellos traidores de oscuridad.
Dios conoce mis caminos,
y la verdad brillará,
los hipócritas fingen cariño,
pero el alma no sabe engañar.
[Puente hablado con guitarra de fondo]
La envidia no perdona al que sueña Chino Aguirre.
Y el que más te sonríe…
es quien primero te clava la daga por la espalda…
[Coro final – más fuerte y con coraje]
Pero yo no perdí nada,
ellos perdieron su verdad,
yo sigo firme con Dios a mi lado,
¡y no me voy a dejar pisar!