La muerte me llegó así suave y seductora, y no tuve tiempo de despedirme del cielo, y del suelo que me dio el trigo y el abrigo.
Del agua que calmó mi sed y pintó los frutos de bellos colores.
Del sol que les dio calor y belleza a mis ojos.
El manto de la noche, para que mi sueño despertara en mis sueños.
Las perfumadas rosas y sus coloridas mariposas.
El majestuoso viento y su noble paloma.
Las imponentes montañas y sus frondosos bosques.
Las amables nubes y sus inmensos mares.
Las verdes praderas y sus extensos valles.
La muerte me llegó repentina y silenciosa, y no me dio tiempo de decir: adiós luz de mi vida, creí tenerte para siempre, y te me apagaste, dejándome en las tinieblas, cuando más te necesitaba.
[Puente]
La muerte me llegó así suave y seductora, y no tuve tiempo de despedirme del cielo, y del suelo que me dio el trigo y el abrigo.
Del agua que calmó mi sed y pintó los frutos de bellos colores.
Del sol que les dio calor y belleza a mis ojos.
El manto de la noche, para que mi sueño despertara en mis sueños.
Las perfumadas rosas y sus coloridas mariposas.
El majestuoso viento y su noble paloma.
Las imponentes montañas y sus frondosos bosques.
Las amables nubes y sus inmensos mares.
Las verdes praderas y sus extensos valles.
La muerte me llegó repentina y silenciosa, y no me dio tiempo de decir: adiós luz de mi vida, creí tenerte para siempre, y te me apagaste, dejándome en las tinieblas, cuando más te necesitaba.