Desde el trono celestial,
Dios Jehová miró el dolor,
vio la tierra sin su luz,
y envió a su Hijo en amor.
No fue oro ni poder,
fue su gracia al descender,
y en Jesús mostró al mundo
que su amor no tiene fin.
[Coro]
Oh Jehová, mi Padre celestial,
por tu amor, Cristo vino a salvar.
Tú soplaste vida en mí,
y en la cruz me diste paz.
Eres fiel, y tu verdad no fallará.
[Verso 2]
Desde siempre Tú eres Rey,
fuente eterna de perdón.
Tu promesa no cambió,
ni tu pacto de redención.
En tus brazos quiero estar,
mi refugio y mi hogar.
El gran “Yo Soy” me llama
a vivir en santidad.
[Coro]
Oh Jehová, mi Padre celestial,
por tu amor, Cristo vino a salvar.
Tú soplaste vida en mí,
y en la cruz me diste paz.
Eres fiel, y tu verdad no fallará.
[Puente]
Jehová, mi escudo, mi luz,
Dios eterno, eres mi Jesús.
Padre Santo, digno Rey,
para siempre te exaltaré.
[Coro final]
Oh Jehová, mi Padre celestial,
tu poder nadie puede igualar.
Alabanza y adoración
a tu nombre cantaré.
Por los siglos, Jehová, te honraré.