[Verso 1]
Te miro triste y llorando,
Sentado en esta cantina,
Pensando en esa mujer
Que por tu culpa hoy camina,
Agarrada de la mano
Con otro hombre que la consiente,
Mientras tú te quedas solo
Y con el alma doliente.
Te advertí muchas veces
Que el amor se debe cuidar,
Pero preferiste el vicio
Y con muchas mujeres vagar.
[Verso 2]
Te creíste muy seguro
De que nunca se iría,
Que aguantaría tus desplantes
Y tu fría compañía.
No le diste un solo abrazo,
Ni un te amo de madrugada,
La dejaste marchitarse,
Triste, sola y olvidada.
Llegó un hombre verdadero
Que le dio lo que pedía,
Atendió su corazón
Y llenó su vida de alegría.
[Coro]
Como dice el refrán, compadre,
Ponga mucha atención,
El que tiene tienda, que la atienda,
Con el alma y devoción.
Y si no, pues que la venda,
Déjela libre y en paz,
Si no sabes valorarla,
¡Otro la atenderá más!
No te quejes del destino
Ni maldigas su partida,
Tú solito a otro le entregaste
Las llaves de su vida.
[Verso 3]
La mujer es como un tesoro
Que se pule día con día,
Si la ignoras y la escondes,
Se apaga su simpatía.
Ahora lloras el engaño
Y te duele la derrota,
Pero el que descuida el huerto,
Ve como la flor se agota.
Ya no busques pretextos
Ni le eches la culpa al viento,
Que perder a esa mujer
Fue por tu propio desinterés..
[Coro]
Como dice el refrán, compadre,
Ponga mucha atención,
El que tiene tienda, que la atienda,
Con el alma y devoción.
Y si no, pues que la venda,
Déjela libre y en paz,
Si no sabes valorarla,
¡Otro la atenderá más!
No te quejes del destino
Ni maldigas su partida,
Tú solito a otro le entregaste
Las llaves de su vida.
[Mariachi ranchero instrumental solo]
[Coro Final]
Como dice el refrán, compadre,
Ponga mucha atención,
El que tiene tienda, que la atienda,
Con el alma y devoción.
Y si no, pues que la venda,
Déjela libre y en paz,
Si no sabes valorarla,
¡Otro la atenderá más!
No te quejes del destino
Ni maldigas su partida,
Tú solito a otro le entregaste
Las llaves de su vida.