(Estrofa 1)
Eres tan hermosa que hasta el sol se esconde,
cuando tú pasas, el mundo se responde.
Tu figura es arte, tu mirada un imán,
pero lo que tienes dentro… no sabe amar.
(Estrofa 2)
Tu boca es un sueño, tus ojos un hechizo,
pero no conoces lo que es dar un cariño.
A quien te adoraba lo dejaste llorando,
porque en vez de un alma, vas solo jugando.
(Coro)
Y es que tienes un corazón de piedra,
que no sintió ni un poquito de pena.
Yo te amé con toda el alma entera,
y tú mataste el amor a tu manera.
Tan perfecta por fuera, pero vacía por dentro,
yo fui el tonto que soñó con tu universo.
(Estrofa 3)
Dicen que lo bello siempre tiene un precio,
y el tuyo fue romperme sin un desprecio.
Fuiste mi tormenta disfrazada de cielo,
dejaste mi alma bailando con el duelo.
(Coro)
Porque tienes un corazón de piedra,
y el amor te queda como prenda ajena.
Jugaste con quien te dio su vida entera,
y ahora entiendo por qué nadie se queda.
Tan divina por fuera, pero fría como el hielo,
tú no amas, solo apagas lo que era fuego.
(Final)
Y así te vas, tan linda y tan vacía,
con tu belleza… pero sin poesía.
Yo fui tu tonto, tú mi herida eterna,
mujer preciosa… con alma de piedra.