(Verso 1)
Desde que te fuiste yo me aferré
a creer que todo era temporal,
que era un enojo, una confusión,
que ibas a volver a este lugar.
Revisaba el celular al despertar,
por si un "te extraño" me ibas a mandar.
Y en las noches abría la puerta,
esperando que vinieras a tocar…
(Verso 2)
Me asomaba por la vieja ventana,
esa donde nos mirábamos reír,
y me inventaba cada madrugada
que aún pensabas en mí.
El tiempo pasaba, y dolía más,
mi fe se moría en cada despertar.
Pero no podía dejar de esperar,
aunque dolía solo imaginar…
(Coro)
Y nunca volviste,
y yo seguí aquí,
como tonto esperándote a ti.
Te soñé en cada esquina, en cada canción,
me partí mil veces el corazón.
Y cuando al fin logré olvidarte…
tocaste la puerta y me dejaste sin aire.
Después de años sin dar explicación…
solo preguntaste: “¿Cómo estás?”
(Verso 3 – más suave)
No supe qué decirte al verte ahí,
eras sombra y eras luz para mí.
Ya no eras la misma, ni yo tampoco,
pero dolía igual, aunque un poco más loco.
(Coro final)
Y nunca volviste,
cuando más dolía,
y ahora que ya no eras mi herida…
apareces como si nada pasó,
con un “¿cómo estás?” que me desgarró.
Y aunque mi alma te lloró en soledad…
ya no soy el que te iba a esperar.
(Cierre – suave)
Solo preguntaste…
cómo estaba yo.