Hoy desperté con tu voz en mi mente
como un eco suave que no se va.
Cada rincón de mi día te siente,
aunque no estés, te empiezo a buscar.
Tus fotos guardan lo que no se olvida,
esas miradas que saben hablar.
Fuiste tormenta, fuiste mi guarida,
mi punto débil y mi libertad.