Nos conocimos bajo un cielo dorado,
Dos corazones jóvenes, valientes, arriesgados.
Pero algo profundo empezó a crecer,
Un amor que nadie iba a entender.
Compartimos estrellas, perseguimos la luz,
Tomados de la mano, sin miedo a la cruz.
Sin promesas falsas, solo verdad,
Un fuego nacido en la juventud y su libertad.
El mundo giraba, pero nos aferramos,
Entre errores y aciertos, nunca fallamos.
Decían que el amor joven no iba a durar,
Pero aquí seguimos, sin dejar de amar.
Los años pasan, pero no lo que sentimos,
Ni el destino borra lo que construimos.
Entre tormentas, silencios y dolor,
Nuestro amor sigue vivo, sin temor.
El tiempo podrá envejecer la piel,
Pero este amor es puro y fiel.
Lo que encontramos, no se irá,
Un amor joven que nunca se apagará.