(Verso 1)
Cuando el mundo se cayó, cuando todo se quebró,
Tú llegaste sin pedir, solo diste corazón.
Fuiste luz en mi tormenta, mi refugio, mi verdad,
La voz que me decía: “tú puedes caminar”.
(Verso 2)
Entre lágrimas y dudas, entre miedos sin final,
Tú escuchaste cada historia, sin juzgar, sin criticar.
Confidente de mis noches, esperanza en mi dolor,
Tu amistad fue medicina, fue consuelo, fue valor.
(Coro)
Gracias por estar, por no soltar mi mano,
Por levantarme en pedazos, por darme un nuevo paso.
Gracias por tu fe, cuando yo no la tenía,
Por pintar de nuevo el día, por curarme las heridas.
Eres más que una amiga…
Eres ángel en mi vida.
(Verso 3)
Ahora miro hacia el futuro sin temor a tropezar,
Porque sé que tú me enseñas que me puedo levantar.
No hay palabras que definan lo que has sido para mí,
Solo sé que con tu risa volvió a nacer en mí el vivir.
(Coro)
Gracias por estar, por no soltar mi mano,
Por levantarme en pedazos, por darme un nuevo paso.
Gracias por tu fe, cuando yo no la tenía,
Por pintar de nuevo el día, por curarme las heridas.
Eres más que una amiga…
Eres ángel en mi vida.
(Final)
Hoy te canto con el alma, y no me voy a olvidar,
Que en mi noche más oscura… tú fuiste mi claridad.