Caí del oro al bronce sin darme cuenta,
mis manos tiemblan, la sala está desierta.
Corrí entre sombras buscando mi nivel,
pero cada partida me arrastra otra vez.
Y tú decías “vas a llegar a heroico”,
pero el tiempo cambia y yo ya no soy el mismo.
Las estrellas pesan cuando no brillan,
y mi corazón se queda en partida.
Entre rangos, entre miedos,
yo peleo solo contra mis recuerdos.
Diamante se siente tan lejos,
y mi alma cae cuando pierdo.
Subo, bajo… ya no sé quién soy,
en este juego que un día fuimos dos.
Entre rangos se me va la voz,
y aunque dispare… ya no estás vos.
En maestro te buscaba en cada ronda,
pero encontré silencio en vez de respuestas.
Tu nombre gris duele más que perder,
y cada descenso me rompe la piel.
Decías “confía, algún día lo logras”,
pero ahora solo escucho tus sombras.
Y aunque mejore mi precisión,
no puedo revivir esta conexión.
Entre rangos, entre miedos,
yo peleo solo contra mis recuerdos.
Diamante se siente tan lejos,
y mi alma cae cuando pierdo.
Subo, bajo… ya no sé quién soy,
en este juego que un día fuimos dos.
Entre rangos se me va la voz,
y aunque dispare… ya no estás vos.
Quisiera volver al lobby contigo,
cuando reíamos al morir primero.
Hoy solo quedo yo contra el destino,
con un corazón que ya no revive en el suelo.
Entre rangos, entre sueños rotos,
sigo intentando aunque ya no te noto.
Heroico ya no lo quiero conquistar,
si tú no estás para verlo brillar.