En el monte santo de la gloria,
Cristo mostró Su majestad;
Su rostro brilló como el sol del cielo,
revelando Su divinidad.
No fue una luz de este mundo
ni un resplandor terrenal;
era la gloria del Hijo eterno,
la luz del Reino celestial.
(Pre-Coro)
Y esa misma luz gloriosa
Cristo quiere derramar
sobre las almas obedientes
que buscan al Dios eternal.
(Coro)
Señor, ilumina nuestras vidas,
llénanos de Tu verdad;
que reflejemos Tu presencia
caminando en santidad.
Tú eres luz para el mundo,
esperanza y salvación;
quien permanece junto a Cristo
recibe vida y redención. ✨
Moisés descendió del monte
con el rostro resplandeciente,
porque estuvo en la presencia
del Dios vivo y omnipotente.
San Esteban, fiel testigo,
reflejó paz y esplendor;
y muchos santos en la historia
mostraron la luz del Señor.
San Francisco de Asís en humildad y entrega,
y San Padre Pío en oración,
fueron signos luminosos
de la gracia y redención.
(Pre-Coro)
No camina entre tinieblas
quien sigue al Salvador;
Su Palabra guía el alma
con la fuerza de Su amor.
(Coro)
Señor, ilumina nuestras vidas,
llénanos de Tu verdad;
que reflejemos Tu presencia
caminando en santidad.
Tú eres luz para el mundo,
esperanza y salvación;
quien permanece junto a Cristo
recibe vida y redención.
(Puente)
Haznos luz entre las naciones,
testigos de Tu poder;
que el mundo vea en Tus hijos
Tu gloria resplandecer.
Porque la luz de Jesucristo
vence toda oscuridad;
y quien vive en Su camino
hallará la eternidad.
(Final)
Que brille Tu luz sobre el mundo
y sobre todo corazón herido;
que las almas reconozcan
que solo en Cristo hay verdadero sentido.
Jesús, luz eterna del Padre,
guíanos hasta el final;
para vivir siempre en Tu presencia
y contemplar Tu gloria celestial. ✨🙏🏼