(Intro)
Universidad, destino y piel,
yo no creía en cuentos, pero te miré…
tus ojos árabes, tu aura peligrosa,
fama de rompecorazones, sonrisa tramposa.
(Verso 1)
Te conocí camino a clase sin querer,
entre libros y ruido empecé a caer,
primer beso en las escaleras, temblando la voz,
y juro que en ese instante yo creí en los dos.
Tus amigos hablando, tú callabas más,
de todos eras el único que ya tenía a quién amar,
una novia fina, tu mundo diferente,
y aun así tus ojos me escogieron entre tanta gente.
(Pre-Coro)
Pero te fuiste… y yo me quedé,
primer amor que nunca olvidé.
Pasaron días, meses, un año o tres,
y el destino jugaría otra vez…
(Coro)
Y te volví a encontrar, pero ya era tarde,
yo ya tenía a alguien que también me amaba.
Y tú dijiste: “me amas?” — “sí, sí te amo,”
pero con sensación a moto, acelerado y raro…
Un amor prohibido, sin final bonito,
un sueño que la religión volvió mito.
Y aunque vuelves, y aunque quieras,
no somos ya, lo fuimos en las escaleras.
(Verso 2)
Tú tocaste mi puerta, pero ya no podía,
querías amistad, yo guardaba todavía
las cartas que nunca me diste,
los planes que nunca cumpliste…
Supe de tu boda, y dolió como fuego,
no fue por amor… pero igual te tengo miedo.
Te vi casarte, sin brillo en los ojos,
y ahí supe que te perdí en tus propios enojos.
Tuviste un hijo, y entendí la verdad:
lo nuestro fue magia… pero no realidad.
Yo era tu secreto, tu caos, tu destino,
amor prohibido disfrazado de camino.
(Pre-Coro)
Y aunque digas que me piensas,
que vuelves cuando no encuentras paz,
yo no soy tu pausa, ni tu regreso jamás…
(Coro)
Y te volví a encontrar, pero ya era tarde,
yo ya tenía a alguien que también me amaba.
Y tú dijiste: “me amas?” — “sí, sí te amo,”
pero con sensación a moto, acelerado y raro…
Un amor prohibido, sin final bonito,
un sueño que la religión volvió mito.
Y aunque vuelves, y aunque quieras,
no somos ya, lo fuimos en las escaleras.
(Puente)
A veces creo que en otra vida
hubiéramos sido sonrisa, no herida.
Me dejaste un elefante en el alma,
como en tu logo, yo fui tu calma.
Tú no eres feliz, y yo lo sé,
pero ya no soy tu porqué.
Apareces, desapareces…
y yo ya no te pertenezco, lo mereces.
(Outro)
Porque el primer amor nunca se olvida,
pero tampoco siempre se queda en la vida.
Gracias por enseñarme que no todo lo bueno se queda,
lo nuestro vivirá…
en ese beso,
en esas escaleras.