Intro
Han pasado veinte años, carnal…
y todavía duele igual.
Verso 1
Han pasado veinte años
y no te dejo de extrañar,
tu recuerdo vive en mi pecho
como herida que no quiere cerrar.
A veces miro hacia el cielo
buscando una señal,
y le pregunto a Diosito
por qué te tuvo que llamar.
Pre-Coro
A veces me pongo a pensar
qué hubiera sido de ti,
si aquel día el destino
no te arrancaba de aquí.
Cómo me hubiera gustado verte crecer,
mirar tus sueños florecer,
caminar la vida contigo
y juntos también envejecer.
Coro (pegajoso)
Dicen que en el cielo no hay llanto,
que Dios consuela el dolor,
que los que se fueron primero
duermen cerquita del Señor.
Y aunque aquí te sigo extrañando,
mi fe no se va a quebrar,
porque Cristo prometió vida eterna…
y allá nos vamos a encontrar.
Verso 2
A veces imagino tu vida
si estuvieras junto a mí,
qué hombre te habrías vuelto,
qué historia viviría en ti.
Tal vez cumpliendo tus sueños,
tal vez formando un hogar,
o riendo como en los viejos tiempos
sin dejar de soñar.
Pre-Coro
Pero Dios tenía otro camino
que mi alma no entendió,
tal vez necesitaba un ángel
y por eso te llamó.
Coro (pegajoso)
Dicen que en el cielo no hay llanto,
que Dios consuela el dolor,
que los que se fueron primero
duermen cerquita del Señor.
Y aunque aquí te sigo extrañando,
mi fe no se va a quebrar,
porque Cristo prometió vida eterna…
y allá nos vamos a encontrar.
Puente (más bíblico)
La Biblia dice que la muerte
no es el final para el que creyó,
solo es cruzar un río
para descansar con Dios.
Y aunque hoy me falte tu abrazo,
sé que este adiós no es el final,
porque en la gloria del cielo
los hermanos se vuelven a abrazar.
Coro Final
Dicen que en el cielo no hay llanto,
que Dios seca todo dolor,
y que un día en su reino eterno
nos reuniremos con amor.
Por eso sigo caminando
aunque a veces duela más,
porque sé que cuando llegue mi día…
hermano, me vas a esperar.