[Intro]
Desde abajo mi historia empezó,
no todo fue brillo, ni lujo, ni sol…
Con hambre y con fe, mi mamá me enseñó,
que el corazón vale más que el reloj.
[Verso 1]
Mi jefa en doble turno, partiendo el alma por mí,
mientras con mis abuelos yo aprendía a resistir.
Clase media tirando pa’ abajo, pero con honor,
con frijoles en la mesa, y el amor como motor.
De morro soñaba con darle todo a la doña,
sin saber que la vida te cobra con la historia.
Padre tengo, pero nunca lo necesité,
porque madre fue los dos, y nunca la vi caer.
[Verso 2]
El viejo (mi abuelo) fue mi ejemplo, mi mayor inspiración,
aunque el destino cruel me negó su despedición.
Hoy le canto con el alma y la mirada al cielo,
pa’ que escuche que su nieto sigue el mismo vuelo.
Vendí pescado y verduras, ayudante de albañil,
me puse el traje del Simi solo pa’ sobrevivir.
El sudor de la frente fue mi primer diamante,
el hambre me forjó pa’ no rendirme adelante.
[Puente]
No me avergüenza venir del suelo,
porque el lodo enseña lo que el oro no puede.
Entre manos agrietadas y un sueño sincero,
aprendí que el tiempo premia al que no se muere.
[Outro]
Desde abajo vengo, y de abajo aprendí,
que la humildad no se compra, se trae desde el génesis.
Hoy miro pa’ atrás y solo puedo decir:
gracias jefa, por nunca dejarme ir.