(Introducción - Requinto melancólico con bajo pesado, ritmo 6/8)
(Verso 1)
El destino ha dado vueltas, pero mi gente no se fue,
Aquí sigo en la jugada, firme y al cien, no lo dudé.
Este trago va por ellos, los que tienen buena fe,
Los que saben que este gallo no se raja, siempre al pie.
El que me estima, el que me pone el hombro si caí,
El que me mira como amigo, sin pedirme un feat aquí.
(Coro)
(Cambio de ritmo, más contundente)
Y es que un buen consejo vale más que cien mil pesos,
Es la fuerza que me mueve, me quita todo lo espeso.
Al que me aguanta los defectos, y me acepta como soy,
A esa gente le dedico el lugar donde hoy estoy.
Gracias infinitas a los que no se van,
A los que van llegando, esa es mi realidad.
(Verso 2)
Hay quienes de vez en cuando, me avientan un pensamiento,
Y eso, mi gente, es la gasolina que le da a mi motor sustento.
Me dan la luz, la fuerza pa' seguir en este movimiento,
Sin rodeos, sin mentiras, puro sentimiento.
Que quede claro, no camino solo, traigo mi squad,
Con gente que es de ley, que nunca va a mirar pa' atrás.
(Coro)
(Ritmo regresa a ser más fuerte y reflexivo)
Y es que un buen consejo vale más que cien mil pesos,
Es la fuerza que me mueve, me quita todo lo espeso.
Al que me aguanta los defectos, y me acepta como soy,
A esa gente le dedico el lugar donde hoy estoy.
Gracias infinitas a los que no se van,
A los que van llegando, esa es mi realidad.
(Puente)
Y de la gente que se fue, pues no guardo rencor,
Me enseñaron la lección, no hay dolor, solo valor.
Así es la vida, mi hermano, es una escuela con razón,
Hoy mi círculo es de fierro, se lo ganaron a pulmón.
(Break con Requinto)
(Outro)
(Voz más baja y profunda, el bajo resalta)
A quién permanece... Gracias, viejo.
A quién va llegando... Gracias infinitas, en serio.
(Último rasgueo de guitarra y fade out del bajo)