Antes del sol, el temblor,
la calma disfrazada de vértigo.
Verás al que jugó con fuego
hablando solo con su propio espejo.
Nada se perdió, fue cambio,
solo mutó lo que dolía.
El equilibrio baja lento,
con pasos de melodía.
El que quiso escribir tu historia
ya no puede sostener su voz,
porque el pulso cambió de dueño,
y ahora late entre vos y yo.
Se cayó el teatro del poder,
la farsa no encuentra guión.
Los muros tiemblan rendidos,
la verdad toma posición.
El aire huele a comienzo,
hay perfume a liberación.
El silencio suena a cielo,
a justicia en vibración.
El que quiso escribir tu historia
ya no puede sostener su voz,
porque el pulso cambió de dueño,
y ahora late entre vos y yo.
Siento el aire limpio,
la calma en el pecho,
todo gira lento
y el tiempo se despeja.
Y el eco del equilibrio
se nota en la brisa,
en la tierra mojada,
y en tu nueva sonrisa.