(Verso 1 – susurrante, frágil)
Yo era sólo un niño pequeño,
Vi colores bailando en el viento.
Un destello, tan hermoso, tan nuevo,
Un tesoro hecho de acero, casi como un juguete.
Se rieron cuando lo encontré,
La luz estaba en mi mano.
Tan azul brillante: una vista de cuento de hadas,
Pero nadie sabía del veneno que hay en la felicidad.
(Coro – lento, con voz temblorosa)
¿Por qué nadie prestaba atención?
¿Por qué el mal estuvo tan silencioso?
Quería vivir, jugar, reír.
No morir porque quiero sentir.
La luz en mi manita,
Quemó mi mundo en silencio.
Cerré los ojos, tan temprano, tan suavemente,
Y me perdí en sueños en la noche eterna.
(Verso 2 – con creciente tristeza)
Papá lloró, me abrazó fuerte,
“Mi ángel”, susurró mientras me dejaba.
Mamá me cantó otra canción,
Aunque sabía que lo que estaba pasando nunca sanaría.
Vi la ciudad a través de ventanas de plomo,
Personas con traje, pasando en silencio.
Lavaron las calles, enterraron mi vestido,
Pero mi risa permaneció profunda en el tiempo.
(Coro – más intenso, desgarrador)
¿Por qué nadie miró?
¿Por qué el silencio era tan fuerte?
Un niño con luz en la mano –
Un destino que se arruina a sí mismo.
La luz que me consume en silencio,
Nunca valió la pena el milagro
Sólo quería vivir, era tan pequeño.
Ahora sólo soy luz de estrella.
(Puente – como un último aliento)
Dile a mi hermano que lo amo.
Dile al mundo que hay niños,
Aquellos que mueren sin culpa, sin plan –
Sólo porque un error llegó demasiado tarde.
(Último coro – susurrando, casi roto)
La luz en mi manita,
Nunca fue un sueño, solo engaño y fuego.
Me fui, tan silenciosamente, tan suavemente.
Un susurro en el viento…
Un niño en la noche.
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