Verso 1
Yo te llamo Padre, porque sé que estás aquí,
aunque nadie me comprenda, tú peleas por mí.
En el valle y en la cima nunca te vi partir,
si tus manos me sostienen, ¿quién me hará desistir?
No me faltó tu cuidado ni un solo amanecer,
cada puerta que se abrió fue porque tú fuiste fiel.
No fue suerte ni destino, fue tu gracia sobre mí,
cada paso de mi vida tú lo escribiste por fin.
Pre-Coro
Cuando el mundo me apuntaba con el dedo al caminar,
tú me cubrías con tu amor sin dejarme naufragar.
No miraste mis caídas para dejar de amar,
me esperaste como un Padre con los brazos en el portal.
Coro
Te doy gracias, mi Señor,
porque has sido bueno conmigo.
Me bendices más de lo que yo merezco,
aunque muchas veces no te he entendido.
Yo te llamo Padre, ese nombre me da paz.
Eres fuerza en mis batallas,
mi esperanza al despertar.
Si me pierdo en el camino,
sé que me volverás a encontrar.
Verso 2
Cuántas veces me alejé buscando mi voluntad,
y aun así tu voz seguía llamándome a regresar.
No encontré condenación cuando volví a tus pies,
solo un abrazo sincero que sanó todo mi ser.
Tú conoces mis secretos, lo que nadie puede ver,
mis silencios, mis heridas y mi forma de caer.
Y aun sabiendo quién yo era, me escogiste por amor;
esa gracia inmerecida cambió mi corazón.
Puente
Tu fidelidad no cambia con el tiempo ni el dolor,
es la roca donde afirmo cada paso que hoy doy.
Si mañana todo acaba y no queda nada aquí,
con tenerte a ti, mi Cristo, lo tengo todo en mí.
Coro Final
Te doy gracias, mi Señor,
por quedarte cuando todos se iban.
Por cargarme entre tus brazos
cuando ya no había salida.
Yo te llamo Padre,
y ese nombre sabe a hogar.
Eres mi fuerza, mi refugio,
mi esperanza hasta el final.
Mientras tenga este aliento,
tu nombre voy a exaltar.
Porque nunca me soltaste…
y nunca me soltarás.