Buenas noches, perdón por llegar así,
pero el silencio ya no me dejó dormir.
Tenía que cantarte lo que guardé,
porque callarme contigo sería mentir.
Desde el tres de julio no te me vas,
te pienso despierto, te sueño también.
No eres un recuerdo ni una casualidad,
eres la verdad que no supe ver.
(Violines marcados)
No vengo a prometerte lo que no soy,
ni a rogarte que vuelvas por lástima, no.
Vengo a decirte mirándote al alma
que te quiero bien… y te quiero yo.
Sé que fallé, no voy a negarlo,
sé que el miedo habló antes que el amor.
Pero si hoy estoy bajo tu balcón
es porque aprendí… y aprendí por tu adiós.
(Coro – fuerte y claro)
Escúchame bien, mujer de mi vida,
yo no vengo a jugar con tu corazón.
Si decides quedarte, me quedo contigo,
si decides irte… lo acepto, pero escucha mi voz.
Porque nadie te va a querer a medias,
ni con dudas, ni con condición.
Yo te quiero completa, con todo y con miedo,
desde el tres de julio… sin explicación.
(Puente – trompetas largas)
No te pido respuestas esta noche,
solo que sientas lo que vine a cantar.
Que sepas que hay alguien aquí abajo
que por ti no tuvo miedo de amar.
(Último coro – más intenso)
Escúchame bien, antes de cerrar,
este amor no se improvisó.
Si abres la puerta, cambio mi historia,
si no… gracias por tanto amor.
(Cierre)
Y aunque no bajes, aunque no hables hoy,
yo me voy tranquilo, con el alma en paz.
Porque decirte que te quiero de frente
también… también es amar