[INTRO — hablado | acordeón solo]
Hay dolores que no se pueden explicar…
solo un padre sabe lo que se siente
cuando un hijo se adelanta en el camino.
[VERSO 1 — entra bajo sexto]
Aquella mañana no la olvido,
cuando llegó aquella noticia:
“Está muy grave, tienen que irlo a ver.”
Nos fuimos de inmediato hasta el hospital,
pero el camino parecía no acabar,
cada minuto se hizo eterno,
y yo le pedía a Dios que te dejara aquí.
[VERSO 2 — entra bajo/tuba, creciendo]
Cuando entré a aquel cuarto de silencio,
te miré cubierto de blanco,
sentí que se apagaba mi mundo,
que la vida se me iba de las manos.
Quise abrazarte, decirte “te quiero”,
pero el dolor no me dejó hablar,
solo pude mirarte en silencio
y pedirle a Dios que te cuidara más allá.
[CORO — BANDA COMPLETA | FUERTE]
Desde aquel día miro hacia el cielo,
sé que hay un ángel que me cuida desde allá.
Aunque ya no pueda escuchar tu voz,
en mi corazón te puedo encontrar.
Dios me ha dado fuerzas para seguir,
aunque hay días que me cuesta respirar,
porque un padre aprende a vivir con la ausencia,
pero nunca aprende a dejar de extrañar.
[VERSO 3 — baja la música]
Me quedaron abrazos pendientes,
tantas palabras que no pude decir,
pero llevo tu recuerdo conmigo
desde aquel día que te vi partir.
Y si una lágrima cae de mis ojos,
no es porque haya dejado de creer,
es porque te extraño, hijo mío,
y ese amor no va a desaparecer.
[PUENTE — acordeón + voz]
Solo Dios conoce mi tristeza,
solo Él me ha dado fuerzas para continuar.
Y aunque quisiera volver aquella mañana,
sé que el tiempo no puede regresar.
[FINAL — BANDA COMPLETA | MUY EMOTIVO]
Cuando me toque partir de esta vida,
hijo mío, tú me vas a esperar.
Sal a mi encuentro donde estés,
que yo te voy a reconocer.
Dame ese abrazo que quedó pendiente,
el que aquel día no te pude dar…
y cuando vuelva a encontrarte,
ya nunca nos vamos a separar.
[OUTRO — acordeón llorón]
[ÚLTIMA FRASE — HABLADA]
Cuando me toque partir…
sé que tú me vas a esperar.