Intro]
Sueño tu olor todavía en mi camisa rota,
despierto y te busco en la sábana que ya no calienta.
Quiero mirarte a los ojos y romperme la garganta
diciéndote que te amo mientras me arrodillo en la tormenta.Me aferré al pasado como quien se aferra al filo,
dejé que los años me cortaran las manos,
y la sola idea de no ser tu destino
me volvió un cadáver que camina por dentro hace años.
[Pre-coro]
Tuve miedo y me callé,
me escondí como un ladrón de mi propia vida,
preferí inventarme un final sin despedida
a arriesgarme a que me dijeras que ya no eras mía.[Coro]
Tu sonrisa era mi religión y yo la profané,
tus ojos mi cielo y yo mismo los apagué.
Cuando cantabas solo me mirabas a mí
y ahora canto solo y nadie me mira así.
Esa canción que era nuestra
es el cuchillo que me clavo despacio cada noche
para seguir sintiendo que algo tuyo me toca.
[Verso 2]
Cuando lloraba eras el único puerto,
secabas mis lágrimas con tu voz de terciopelo,
te quedabas hasta que me dormía muerto
y me dejabas vivo solo para volver a morirme al día siguiente.Tomaste mi mano tantas veces
y yo nunca apreté fuerte
por miedo a que descubrieras
que temblaba de amarte hasta dolerme.
[Puente – voz rota]
Y ahora pago con sangre cada segundo de silencio,
vivo repitiendo tu nombre como un rezo que no sirve.
Te perdí por cobarde, te perdí por ser niño,
te perdí y sigo aquí fingiendo que respiro.
[Coro final – casi sin aire]
Déjame gritarte que nunca dejé de amarte,
aunque ya tengas otra mano que te seque las lágrimas.
Déjame decirte que muero cada noche
recordando cómo te solté por no saber abrazarte.Esta distancia que yo mismo marqué
es la herida que nunca va a cerrarse,
porque la abrí con mis propias manos
el día que tuve miedo de perderte
y terminé perdiéndote para siempre.
[Outro – un solo susurro que se apaga]
Te extraño…
te extraño…
te extraño tanto
que ya no me queda ni voz
ni vida
ni nada.
Perdóname.
O olvídame.
Pero no me dejes seguir
viviendo muerto.