Luces brillantes, sonrisas de cartón,
manos alzadas sin ninguna devoción.
Hablamos de gracia mientras guardamos rencor,
un ritual vacío que no conoce el amor.
Nos conformamos con la banca y el sermón,
pero el orgullo es nuestra religión.
Caminamos por la senda del "así estoy bien",
mientras el alma se marchita, la seca la sed,
(Pre-Coro)
Creemos que el silencio es aprobación,
que el rito externo es la justificación.
Pero hay un ojo que todo lo ve,
que busca el espíritu y busca la fe.
Richar Garcia
(Coro)
¡Despierta! Que Dios no puede ser burlado,
lo que el hombre siembre, eso será segado (Gálatas 6:7).
No te engañes más frente al espejo de tu error,
estás jugando al santo, pero lejos del Señor.
Teniendo enfrente una salvación tan grande,
¿cómo escaparemos si el alma se expande...
en la mentira de una falsa santidad?
Es hora de volver a la senda de verdad.
(Verso 2)
Buscamos milagros, no al Dios del poder,
queremos bendiciones sin querer obedecer.
La hipocresía es un veneno sutil,
nos hace sentir sabios siendo el corazón vil.
Dice la Palabra en Jeremías 6:16:
"Paraos en los caminos y preguntad por las sendas antiguas",
pero preferimos la novedad que no fatiga,
la que no confronta, la que no castiga.
(Puente)
¿Cómo descuidaremos una salvación tan grande? (Hebreos 2:3)
El juicio comienza por casa, el tiempo se expande.
No es religión, es morir a este "yo",
es volver al camino que Cristo trazó.
Él no quiere tu rito, Él quiere tu ser,
antes de que el sol se deje de ver.
(Outro)
No te engañes a ti mismo, el tiempo se agota.
La puerta es estrecha, la fe no es remota.
Deja la máscara a los pies de JESUS.
y camina, de veras, en Su eterna luz.
Porque lo que siembras... eso cosecharás.