[Verso 1]
Iba tan bien tu vida,
tranquila al fin,
después de tanto tiempo
de aprender a vivir.
Y llegué yo,
con mis promesas a medias,
mis mensajes a deshora,
mis silencios que hieren.
[Estribillo]
Lo siento,
por cada noche que lloraste,
por cada ataque que volviste a tener.
Lo siento,
por romper la paz que tanto
te costó volver a tener.
[Verso 2]
Jugaba sin darme cuenta,
o tal vez sí lo sabía,
que tus palabras dulces
me gustaban demasiado.
Y te dejé colgando
de un hilo que yo mismo
cortaba y volvía a atar.
[Estribillo]
Lo siento,
por la tristeza que trajiste
de nuevo a tu puerta.
Lo siento,
por no haber sido el hombre
que merecías que fuera.
[Puente]
Sé que pediste perdón cuando te tocaba,
te hiciste cargo, fuiste honesta, fuiste buena.
Y yo solo seguí el juego un poco más,
pensando que no dolía tanto,
pero nadie merece
que le rompan el corazón dos veces.
[Estribillo final – más suave y prolongado]
Lo siento,
de verdad lo siento tanto.
Si algún día el tiempo borra esto,
ojalá recuerdes que al menos
ahora te lo digo claro:
fui yo el que falló,
no vos.
Lo siento,
lo siento de verdad.