> Festejando el Día del Padre,
> cerveza fría y buen humor,
> desafié a mi reina en el dominó,*
> ¡pensé que era yo el mejor!
> Las fichas sonaron "crack",
> ella sin piedad jugó,
> mientras yo contaba mis puntos,
> ella ya contó cuatrocientos
> Quise tramar una estrategia,
> cerveza en mano, inspiración...
> pero ella es fría, calculadora,
> ¡no hubo compasión!
> ¡Y el problema no soy yo, es ella!
> Con una sonrisa me derritió.
> ¿Cómo ganarle si no puedo?
> Si hasta las fichas le hacen reverencia
> Inteligente y competitiva,
> no perdona ni una jugada,
hasta el dominó le rinde pleitesía...
> ¡Mi reina está demasiado preparada!
> *15 y 20 contó, y a la vuelta con 10 inició
> yo pasmado veia
Cómo su cuenta subía
> ella en cada movimiento
Subía y subía
> "No sé nada", le decía con risa,*
> y ella: "Amor, es pura ciencia",*
> mientras anotaba y anotaba
> mi séptima derrota consecutiva
> Quería impresionarla con mi juego,
> salir campeón del corazón...
> pero al final de la partida,
> solo hallé mi humillación.*
> Brindo por ella con mi chela,
> ¡reconozco su maestría!
> Si hasta el Día del Padre me lo convirtió
> en su noche de gallardía.
> ¡Y el problema no soy yo, es ella!...
> La próxima vez jugamos damas...
> ¡o quizás mejor ajedrez!
> Porque en el dominó mi suerte
se la llevó mi bella altivez.
> ¡Salud por papá! ¡Salud por ella!
> Que gane siempre con honor...
> pero si un día la derroto,
> ¡esa noche no hay perdón!