Resurgimos de las ruinas,
de un amor que el dolor rompió.
Las heridas aún latían,
pero el miedo no ganó.
Amar duele cuando hay cicatrices,
y confiar parece un riesgo al fracaso...
Pero hoy elijo dar otro paso,
aunque tiemble el corazón.
Decido amarte cuando el camino es difícil,
decido escucharte cuando el orgullo grita.
Decido quedarme, aunque el pasado asuste,
y abrazar la verdad aunque cueste.
Reconstruimos con cimientos
de paciencia y oración.
Dios nos dio nuevos comienzos,
y en sus manos, el temor se rompió.
Porque amar no es un sentimiento,
es elegir cada día sin condición.
Perdonar es romper las cadenas,
y confiar... es darle una chance a la esperanza.
Decido amarte más allá de las dudas,
decido honrarte en cada palabra.
Porque el amor que elige y perdona,
es el que sana, el que transforma.
Y al mirar atrás, veo Su mano,
uniendo lo que el mundo dijo "no tenía salvación"...
Hoy somos prueba de que con Él, el amor resurge en redención.