[Verso]
Mijo, la calle no es parque, ni un juego en la esquina,
donde el amigo falso te abraza y te arruina.
Sonrisas de vidrio, promesas vacías,
te venden lealtad, pero cortan tus días.
El humo sube, pero todo baja,
en la acera fría, la traición siempre encaja.
Cuida tu espalda, donde no ves la daga,
un hermano en la sombra, pero el filo te apuñala.
[Precor]
La calle no perdona, ni respira lento,
te da su veneno envuelto en juramentos.
Mira bien, hijo, quién está a tu lado,
porque el oro falso siempre brilla dorado.
[Estribillo]
La calle no es juego, hijo, es sentencia,
te roba los sueños, te quita paciencia.
Amigos de papel, falsos en esencia,
cuida tu camino, el tiempo da evidencia.
[Verso 2]
Recuerda mis palabras, no las tires al viento,
que el suelo de la calle está lleno de lamentos.
El dinero rápido, las promesas de acero,
te atan cadenas y te quitan el suelo.
La fama de barrio es un fuego que engaña,
te da calor breve, pero el frío te daña.
Los días se acortan, las noches te gritan,
hijo, cuida tu alma, que los falsos te incitan.