(Verso 1)
Se te quedó la risa en la mesa del café,
yo la veo todavía y la devuelvo al silencio.
Tus promesas suenan huecas con la luz de la pared,
y aprendí a no darle nombre a lo que fue lento.
(Pre-coro)
Te observé como quien mira lluvia en el cristal,
esperando que cambie, que vuelva a iluminar.
(Coro)
No me importas, vete — dilo como un adiós sin drama,
no me importas, vete — que tu voz se pierda en la cama.
No me importas, vete — ya no hay hueco para tu ruido,
no me importas, vete — cierra la puerta y quédate ido.
(Verso 2)
Tus manos aún buscan el lado donde solía latir,
yo les doy la espalda y me quedo con mi respirar.
Fui guardando paciencia hasta que aprendí a abrir,
la puerta que te retiene ya no me quiere mirar.
(Pre-coro)
Hay cosas que se dicen con un gesto y una canción,
y esta vez la letra es clara: se termina la función.
(Coro)
No me importas, vete — dilo como un adiós sin drama,
no me importas, vete — que tu voz se pierda en la cama.
No me importas, vete — ya no hay hueco para tu ruido,
no me importas, vete — cierra la puerta y quédate ido.
(Puente — susurrado)
No es odio, es silencio que aprendió a respirar,
es dejarte en el mapa de lo que no quiero hallar.
No es venganza, es paz que se pinta de verdad,
y si te llamo villano es porque aprendí a nombrar.
(Coro — más cerca, decisivo)
No me importas, vete — que no me espere la culpa,
no me importas, vete — que el espejo ya no te insulta.
No me importas, vete — me saco los sueños de encima,
no me importas, vete — y te dejo a vos con tu ruina.
(Outro — tranquilo)
Y si alguna vez regresás buscando calor,
encontrarás ventanas cerradas y mi propio color.
No me importas, vete — lo digo suave, sin rencor,
ya aprendí a quererme primero, y eso basta por hoy.
Porque music
Te veo cuando te veo
Otro