Tengo ganas de ver el cielo
sin mirarlo desde el cristal,
de sentir el ruido del suelo
cuando empiezo a caminar.
Tengo planes que se quedaron
guardados en un rincón,
ropa nueva esperando un viaje
que aún no salió del cajón.
Pero tengo ganas, muchas ganas,
de volver a respirar sin miedo,
de perderme en la calle, en risas y besos,
sin pensar tanto en el regreso.
Tengo ganas, tantas ganas,
de que el sol me abrace sin permiso,
de bailar mi cumbia despacito,
aunque el corazón vaya indeciso.
Las llamadas que no contesto,
las promesas de “ya iré”,
el café que enfría el alma
esperando que me anime otra vez.
Hay un mundo allá afuera latiendo,
y el mío aquí queriendo salir,
cierro los ojos y sueño despierta
con todo lo que quiero vivir.
Porque tengo ganas, muchas ganas,
de volver a respirar sin miedo,
de perderme en la calle, en risas y besos,
sin pensar tanto en el regreso.
Hay días que no hay salida,
ni fuerza pa’ intentarlo más,
cierro los ojos y en mi guarida,
el mundo viene a visitar.
Tengo ganas, tantas ganas,
de que el sol me abrace sin permiso,
de bailar mi cumbia despacito,
aunque el corazón vaya indeciso.