[Introducción]
(Mariachi, trompetas anuncian el vals)
Yaya:
¡Manuel!
Esta canción es para ti…
¡Por sesenta y tres años de amor!
[Verso 1]
Éramos dos jóvenes con ilusiones,
con la esperanza en el corazón.
Tomados de la mano hicimos camino,
con fe, trabajo y mucho amor.
No todo fue fácil en esta vida,
pero jamás nos venció el dolor.
Porque a tu lado todo era posible,
siempre nos sostuvo nuestro Señor.
[Coro]
Yaya:
Eres el hombre que Dios me dio,
mi compañero, mi bendición.
El que ha cuidado de nuestro hogar
con nobleza y con honor.
Gracias por todo lo que me has dado,
por cada sueño que floreció.
Por un hijo y dos hijas queridos,
y la hermosa familia que Dios nos regaló.
Coros masculinos:
¡Ay, Manuel!
¡Eso, Yaya!
¡Ajúa!
[Verso 2]
Hoy nuestros nietos y bisnietos crecen,
y también los tataranietos ya.
Son la cosecha de tantos años
de un amor que nunca dejará de dar.
Cada sonrisa cuenta la historia
de lo que juntos supimos sembrar.
Y al ver reunida toda la familia,
mi corazón vuelve a cantar.
[Coro]
Eres el hombre que Dios me dio,
mi alegría y mi inspiración.
Sesenta y tres años de tantas memorias,
de abrazos, risas y comprensión.
Si Dios me diera volver al comienzo,
volvería a decirte que sí.
Porque mi vida siempre ha encontrado
su mejor camino junto a ti.
Coros masculinos:
¡Viva el amor!
¡Eso es!
¡Ajúa!
[Puente]
Los años pasan, pero el cariño
cada día florece más.
Nuestra historia sigue escribiéndose,
todavía quedan páginas por llenar.
Mientras Dios quiera seguiremos juntos,
con la misma ilusión de ayer.
Porque el amor cuando es verdadero,
nunca deja de renacer.
[Último Coro] (Suben las trompetas)
Eres el hombre que Dios me dio,
mi compañero, mi bendición.
Gracias por toda una vida contigo,
por cada abrazo y cada canción.
Todos me conocen como Yaya,
y con orgullo lo vuelvo a decir:
Tomaría tu mano mil veces…
¡Y volvería a escoger solo a ti!
[Final] (Trompetas, violines y gritos)
Yaya:
¡Gracias, Manuel!
Coros masculinos:
¡Ajúaaaa!
¡Échale, Yaya!
¡Que vivan Manuel y Yaya!
¡Y que siga el amor!