[Intro]
(Acordeón)
¡Ajúa!
Así nos tocó vivir…
[Verso 1]
Nos crió el sol de la mañana,
el trabajo y el sudor.
Cada peso bien ganado,
cada trato con honor.
Un apretón cerraba cuentas,
la palabra era ley.
No buscábamos atajos,
ni fingíamos ser rey.
[Coro 1]
No éramos iguales,
eso nadie lo cambió.
Nos caíamos de frente,
pero nunca el corazón.
Con poquito hacíamos mucho,
sin pedir explicación.
Lo que valía era el hombre…
no el tamaño del montón.
[Verso 2]
Respetábamos al viejo,
por lo mucho que vivió.
Escuchando sus consejos
más de uno se levantó.
Hoy confunden las apariencias
con tener la razón.
Se hace grande el que cumple,
no el que habla más fuerte, no.
[Coro 2]
No éramos iguales,
ni nos daba por correr.
Las promesas se cumplían,
costara lo que costé.
No éramos hombres perfectos,
también supimos perder.
Pero nunca nos rendimos…
eso sí lo puedes creer.
[Puente]
Cambian años, cambian modas,
eso siempre pasará.
Pero un hombre sin palabra
muy lejos no llegará.
[Coro Final]
No éramos iguales,
éramos de otra canción.
Con vergüenza y con trabajo
se templaba el corazón.
Si algún día me preguntan
qué nos hizo permanecer,
fue cumplir con la palabra…
hasta el último amanecer.
[Outro]
(Solo acordeón)
¡Ajúa!
¡Eso!
¡Échele compadre!
¡Así nomás!
¡Vieja escuela!
¡Puro Norte!
¡Y arriba la raza!
¡Ajúuuua!